Cristhian Sullca sscc es ordenado diácono: una celebración de fe y gratitud

El pasado 11 de enero, la Parroquia «Nuestra Señora de la Paz» en San Juan de Lurigancho, Lima, fue el escenario de un emotivo acontecimiento para nuestra familia de los Sagrados Corazones: la ordenación diaconal de Cristhian Rudhy Sullca Cori sscc, conferida por Mons. Jorge Enrique Izaguirre Rafael, obispo de Chosica.

Este momento estuvo marcado por la presencia de familiares, amigos, y miembros de la familia SSCC del Perú, quienes acompañaron esta fiesta llena de fe y gratitud. En su discurso de agradecimiento, Cristhian compartió unas conmovedoras palabras inspiradas en el poema de Mons. Pedro Casaldáliga:

«Quiero llegar al final de mi vida con el corazón lleno de nombres. Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres.»

Estas líneas resumen el deseo profundo de Cristhian de responder al amor de Jesucristo reflejado en su vida y en todas las personas que lo han acompañado en su camino vocacional.

Un mensaje de agradecimiento y entrega

En sus palabras, Cristhian expresó su profundo agradecimiento a todos los que hicieron posible este día tan especial:
«Agradezco a Monseñor Jorge por ordenarme diácono, a mi familia de los Sagrados Corazones, a mi familia biológica, que vino desde Puno y Arequipa, a mis amigos y amigas que se dieron tiempo para estar aquí presente, y a quienes no pudieron venir pero me acompañaron con sus oraciones y desde la transmisión de Facebook.»
Asimismo, compartió una oración que refleja su compromiso y entrega:

«Voy a intentar querer lo que Tú quieres
y hacer Tu voluntad contra la mía.
Quiero dejarTe ser lo que Tú eres:
¡Único, Otro, Nuevo cada día!»

Un regalo para la Iglesia y la Congregación

Este momento de gracia nos llena de alegría y agradecimiento a Dios por el regalo que representa Cristhian para la Iglesia y para la Congregación de los Sagrados Corazones.
¡Unidos en oración, celebramos este nuevo paso en su camino de servicio y amor al Señor!